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SEGUNDO BRAHMANA     


 Entonces Garatkarava Artabhaga preguntó. “Yagñavalkya”, dijo aquél, “¿Cuántos Grahas hay y cuántos Atigrahas?” “Ocho Grahas”, respondió, “y ocho Atigrahas”. “¿Cuáles son?”          
 “Prana (la respiración) es un Graha, y lo que es captado por Apana (inhalación) es su Atigraha, pues se huele con el Apana.”
 “El habla (vak) es un Graha, y lo que es captado por el nombre (naman) es su Atigraha, pues con el habla se pronuncian los nombres.”       
 “La lengua es un Graha, y lo que es captado por el gusto es su Atigraha, pues con la lengua se perciben los sabores.     
 “El Ojo es un Graha, y lo que es captado por la forma es su Atigraha, pues con el Ojo se ven las formas.          
 “El oído es un Graha, y lo que es captado por el sonido es su Atigraha, pues con el oído se oyen los sonidos.     
 “La mente es un Graha, y lo que es captado por el deseo es el Atigraha, pues con la mente se desean los deseos. 8 . “ Los brazos son un Graha, y lo que es captado por el trabajo es su Atigraha, pues con los brazos se hacen las acciones.         
 “La piel es un Graha, y lo que es captado por el tacto es su Atigraha, pues con la piel se percibe el tacto. Estos son los ocho Grahas y los ocho Atigrahas.”  
 “Yagñavalkya”, dijo aquél, “todo es comida de la muerte. ¿Cuál es entonces la deidad para la cual la muerte es comida?” “El fuego (agni) es la muerte, la cual es la comida del agua. La muerte, entonces, es conquistada de nuevo.”           
 “Yagañavalkya”, dijo aquél, “cuando una persona muere, ¿los alientos vitales (pranas) salen de él o no?” “No”, replicó Yagañavalkya, “siguen en él, pues el aliento de la inhalación mantiene el cuerpo hinchado, y así, hinchado, el cadáver descansa en paz.”          
 “Yagñavalkya”, dijo aquél, “cuando un hombre muere, ¿qué es lo que no le abandona?” “El nombre”, replicó, “pues el nombre es infinito y los Visvedevas son infinitos; en verdad por medio del Nombre alcanza el mundo infinito.”    
 “Yagñavalkya”, dijo aquél, “cuando el habla de alguien muerto entra en el fuego, el aliento en el aire, el ojo en el sol, la mente en la luna, el oído en el espacio, el cuerpo en la tierra, el éter en el ser, los cabellos en los árboles, el vello del cuerpo en los arbustos, cuando la sangre y la semilla son depositadas en el agua, ¿dónde permanece entonces la persona?” Yagñavalkya respondió: “Torna mi mano, amigo mío. Los dos conoceremos esto a solas, pues esta cuestión no va a ser tratada en público”. Entonces los dos se fueron y estuvieron hablando a solas durante mucho tiempo, y de lo que hablaron fue del Karma (las acciones), y lo que alabaron fue el Karma, es decir, que un hombre se vuelve bueno por sus buenas acciones y malo por sus malas acciones. Después de eso Garatkarava Artabliaga dejó de preguntar.

Categoria: Escrituras Hindus

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